Alanah secó rápidamente la lágrima que derramó sobre el papel, para que no corriese la tinta y deformara la letra tan prolija de su tio. A pesar de haber escrito la carta en el lecho de muerte, la perfecta caligrafía de su -hasta ahora- tutor, no se había alterado. Esa caligrafía que siempre fue motivo de su admiración.Luego de la pertinente despedida y directivas que desplegó también en el resto de las cartas, dirigidas a parientes y autoridades legales, Lord Hartford le hizo una especial recomendación a su sobrina.
"Debes ocuparte de mirar y seguir de cerca los pasos de tu hermano. Lamentablemente ha heredado lo peor de tus padres. Por mas que me duela reconocerlo, no es tiempo de formalidades. Esta enfermedad pondrá fin a mis dias en una de éstas horas y no dispongo de un solo minuto para dar vueltas sobre la verdad. Tampoco creo que aun en tus frescos diecisiete años de edad no tengas la suficiente madurez para comprender las razones que llevaron a tus progenitores a morir de esa manera..."
El juez que cerró el caso de aquella "manera de morir" lo había resuelto con la frase "accidente doméstico", pero Alanah sabía bien que habían peleado como tantas otras veces, y ésta fue la mas violenta, la definitiva.
" Tu hermano muestra las características de jugador empedernido del tahúr que fue tu padre, asi como su afición al alcohol, el tabaco y otras substancias que desconozco. También tiene el carácter caprichoso y voluble de tu madre. Me es penoso decir ésto de mi fallecida hermana, pero tenía tantas costumbres tan reprochables... Ya de niña manifestaba la "cualidad" de hacer pelear a las demás personas entre si, a través de dichos y chismes, y secretos de unos y de otros que se encargaba de revelar sin pudor, exponiendo la intimidad de los protagonistas, enfureciendo a los unos contra los otros, y luego a ambos contra ella. Porque tarde o temprano, los afectados se unen para enfrentar a quien los hizo enfrentarse primero. Pero siempre se las arregló para insertarse en nuevos grupos de amistades que terminaban siempre igual. Y cuando desarrolló físicamente, siguió su "carrera" haciendo lo mismo: enfrentando a hombres y mujeres, jugando con sus pasiones y sentimientos... ¡Era tan casquivana! Y tu hermano, ya en sus dieciseis muestra sus "dotes" de mujeriego, en la misma medida de la promiscuidad de tu madre y la inmoralidad de tu padre, que en sus correrías por las salas de juego, no perdía oportunidad de irse con la primer mujerzuela que se le arrimaba cuando las cartas le sonreían, cada tanto."
Alanah interrumpió la lectura dos segundos para detener el recorrido de una lágrima mas y tragar saliva. No se permitió sollozar y prosiguió.
"Por eso tienes que evitar que siga sus pasos. ¡De lo contrario será un perdedor toda su vida y te arrastrará a padecer las penurias de su destino!. Procura hacerlo reflexionar. Aléjalo de los bares y salones. Hazlo comprender la necesidad de estudiar alguna carrera. Inteligencia no le falta, pero desgraciadamente, esa inteligencia le sirve para entender que puede vivir de la herencia que les dejo y dedicar su vida a los "placeres mundanos". Por eso decidí que tu administrarás esa herencia. Lo hago dependiente de ti. Tendrá que entender que no obtendrá nada si no hace caso a su hermana mayor. Solo cuando se reciba, cuando obtenga un título que lo habilite y lo estimule a trabajar, podrá tener acceso directo a dinero y propiedades. Mientras, tendrá que recurrir a tu consentimiento para obtener sustento. Tu siempre demostraste madurez y predisposición al estudio y las sanas costumbres. Es menester que te ocupes de la guarda de su herencia y seas el contralor de su conducta hasta que su educación sea completa y muestre un cambio positivo en su actitud frente a la vida..."
Siguieron oraciones que reforzaban los mismos elocuentes conceptos. Luego las dolorosas formalidades de la despedida final. Y un "Tu tio que te quiere mucho" que provocó el sollozo, ya apartada la misiva del curso de agua salada que pudiera afectar aquel texto. Pronto se rehizo en su postura de "mujer madura adolescente", guardó la carta en su cartera, preguntó a mayordomo y mucamas por el paradero de su hermano, y una vez que dio con el mismo, se preparó y se hizo llevar por el cochero a la zona cercana a los suburbios de la ciudad. Alli, un hotel que poseía un bar y sala de juego abierta al público albergaba a unos pocos parroquianos entre los que se encontraba, visible a través de una ventana vidriada, su descarriado hermano menor. Tuvo que darle una importante propina al custodio de la entrada, puesto que le interpuso todo tipo de inconvenientes a la presencia de una dama joven en aquel recinto. "_Solo unos minutos" -le prometió al vigilador. Con un gesto de la cabeza, le dió a entender al cochero que todo estaba bien y aguardara.
Lo encontró derrumbado en una mesa. Una botella vacía estaba tumbada junto a uno de sus brazos. Lo despertó y al verla, le sonrió y sin estirarse, le dirigió las palabras como si la hubiera estado esperando.
_¡Hermanita...! Es por eso que te quiero tanto... Dostienes... tenía razón...
_¿Dostienes...? ¿Fue un filósofo que no conozco, o un amigo tuyo...? -preguntó inocentemente ella.
_¿Dostienes...? ¿Fue un filósofo que no conozco, o un amigo tuyo...? -preguntó inocentemente ella.
_Dos... ¿Tienes dos libras para el cantinero...? Es lo que le debo y, si no le pago, no me dejará ir...
Alanah dudó un instante. Miró al cantinero que limpiaba una copa con un repasador seco detrás del mostrador. En el mismo momento, éste la miró desinteresadamente y siguió mirando la copa que limpiaba. Ella abrió la cartera y le dió el dinero a su hermano que, apenas podía tenerse en pie pero sacó fuerzas se alguna parte y se levantó para dirigirse a la barra.
_Pagas y nos largamos de aquí, ¿de acuerdo...? -le dijo sin recibir respuesta alguna. Pudo notar cuando su hermano se levantó, que tenía hinchazón en un pómulo. Y hasta un pequeño corte.
El joven rebelde se sentó en una banqueta de la barra, frente al cantinero que, dejando la copa que limpiaba y doblando el repasador, estiró la mano para tomar el dinero que se le ofrecía. El hombre miró a Alanah un segundo, luego negó lentamente con su cabeza y se dió vuelta para tomar, destapar una botella de whisky y servirle en un vaso ancho, una medida mas que doble. En ese momento, boquiabierta, Alanah miró a su hermano que le sonreía con un gesto payasesco y burlón, a la vez que le guiñaba un ojo. Sumamente ofuscada y decepcionada, apretó la cartera en sus manos y salió del hotel pegando un portazo.
Subió al coche sin agradecer al portero y sin siquiera mirar atrás. Le dijo al cochero, presurosamente:
_A casa. ¡Salgamos de aqui...!
Y, lejos de la recomendación póstuma de su tio, nunca quiso ocuparse de la azarosa e irresponsable vida de su hermano. Aquella situación del hotel marcó su decisión de no intentar jamás convencer al inmoral de hacer algo bueno de su vida.
Cuando éste regresó a la casa por fin, ella le hizo conocer la última voluntad de su tio. Por toda respuesta, Alanah recibió una mirada perdida. Subió a su habitación. Al rato bajó con una escueta valija de viaje y mirando a su hermana, al mayordomo y al ama de llaves, dijo simplemente: "Adiós."
Y partió con rumbo desconocido.
Cuentan que durante varios años se lo había visto en salones de distintos pueblos. Que contaba historias cortas y graciosas con las figuras de los naipes como protagonistas, cada vez que alguien pagaba por ver su juego, y éste le era realmente favorable. Que durante ese tiempo nunca se casó ni tuvo domicilio conocido. Y que nunca necesitó recurrir al dinero de la herencia familiar, porque siendo adulto y después de recorrer "un largo camino de perdición y lujuria", siguió el mismo destino que varios de los de su clase: Fue un afamado escritor.
Y uno muy bueno.
De: Sil Vallejos:
ResponderEliminarMe encanto! hay como una mezcla de varias historias conocidas con final desconocido aun en la realidad [:)]
1- Mientras leia pensaba que al final el tio era como la madre de la piba pero un poco mas cruel...la hizo mierda cuando la piba no tenia ya posibilidad de reconciliarse con la historia de la madre...dejo picando la historia para toda la vida sin derecho a replica y opcion a retractarse puesto que se murio. Por que no hacerlo antes, no? a lo mejor cambiaba la historia desde el principio y en vida...es genial!!!!!!!!! quien mas quien menos, muchos, sino casi todos los humanos somos mas o menos asi [:)]
2- La cuota de humor pretende pasar desapercibida pero arranca una carcajada igual.
El final??? muy loco!!! casi casi que la termina "cagando" a la hermana y al tio tapandoles la boca...aunque...es un final producto de "la necesidad tiene cara de hereje" al estilo genialidad de Dostoievsky que aparece frente a las deudas. En ese punto, se concluye tambien que la hermana y el tio estuvieron muy acertados porque si no le hubieran dado la espalda nunca hubiese aparecido su talento.
TE FELICITO!!"